Para un negocio BIEN HECHO.

Para un negocio BIEN HECHO.

Celebrar el contrato comercial de un inmueble va mucho más allá de conseguir el cliente y recibir el pago. La experiencia de los vendedores de bienes raíces puede serle útil para evitar malos entendidos.

Vender o arrendar un inmueble, además de in beneficio económico, también representa riesgos e incertidumbres para los que no conocen el negocio de la propiedad raíz, y más para quienes el inmueble constituye su principal fuente de ingresos. En cualquier actividad económica siempre es recomendable recurrir a un profesional que con su experiencia en el tema ayude a prevenir desaciertos, en este caso, las agencias inmobiliarias son los aliados.
Sin embargo, sentir la disminución de los ingresos por el pago de la comisión a las agencias, las malas experiencias con inmobiliarias en el pasado o el temor de no tener el pago oportuno del arrendamiento son factores que alejan a las personas del común del gremio de bienes raíces. Conversamos con Doris Chaverra, directora comercial de Arrendamientos Envigado S.A.S., quien nos aclara como debe ser la correcta celebración de un negocio de inmueble y en qué momentos se recomienda asesorarse de un profesional.
Lo primero que señala la experta es que para un proceso de negociación de este tipo se realice a satisfacción, es importante que tanto el propietario como el inquilino conozcan las condiciones del contrato y que así ambos sean conocedores de sus deberes y derechos; además Chaverra argumenta que en los procesos de venta es indispensable ser muy claros y precisos en los tiempos de entrega del inmueble, en el pago de los dineros, la firma de la escritura, y dividir, según dicta la ley y los tiempos, los gastos que le corresponda a cada una de las partes para evitar malos entendidos.

Con conocimiento de causa.


La seguridad es la mayor ventaja que ofrece una agencia inmobiliaria a un propietario que desee vender o arrendar, explica Doris Chaverra. Esta se evidencia en el acompañamiento constante que hace una agencia profesional y con trayectoria en el mercado a un propietario para que comprenda a cabalidad en qué consiste el negocio. También para que el comprador o arrendatario participe con confianza de los términos del contrato.
En resumen. “las agencias ofrecen acompañamiento en los aspectos legales de la transacción y en los procesos de otorgamiento de la escritura, asesoría y tramitología cuando el bien prometido en venta tiene hipotecas vigentes o en su defecto embargos”, agrega.
Negociación directa.
Quienes negocian sin intermediación no sufren una disminución en sus ingresos por el valor de la comisión que debe pagársele a la agencia, que corresponde al 3% en bienes urbanos y al 5% en bienes que estén en zona rural. Sin embargo, hay más factores que se deben analizar que también representan fugas de dinero imperceptibles para el propietario que negocia de forma independiente. Por ejemplo, es usual que quien lo haga por su propia cuenta tarde más en conseguir un cliente, mientras que con la agencia aumentan las posibilidades de promocionar los inmuebles debido a la multiplicidad de requerimientos de diferentes clientes que puede atender en un día, y entre más tiempo esté desocupada la casa o apartamento, más dinero se está poniendo en juego. Por otra parte, el dueño del inmueble se libera de la administración del mismo, lo que requiere disponibilidad de tiempo y conocimiento en trámites y procesos legales. Sobre esto último, Doris recalca que el mayor riesgo al que se expone una persona que quiera negociar su inmueble de forma particular es que el desconocimiento de la actividad y de la ley que regula este tipo de negocios lo puede llevar a cometer acciones que vayan en contra de la norma legal, y como en todo negocio, los errores se pagan con indemnizaciones económicas que afectan directamente el bolsillo del propietario.
En casos más extremos se puede caer en el fraude por fenómenos de suplantación, falsificación de documentos o cheques fraudulentos, acciones que acarrean consecuencias más duras de enfrentar. Lo importante es tener la seguridad de con quien se negocia y cuáles son los términos de la negociación.


TIPS PARA VENDER.


• Tenga los documentos de la propiedad al día.
Esto incluye el último predial, la valorización – si es el caso-, administración de la unidad residencial y servicios públicos.
• Busque el acompañamiento de un experto en el mercado para obtener una buena asesoría sobre los trámites y la forma de promocionar el inmueble.
• Defina el precio a solicitar según la oferta, demanda, estado del bien y sector.

 


Tomado de revista PROPIEDADES edición mayo 2.017